El cuarto Festival arranca con la franja “El arte de la resistencia”

El Festival de la Tigra es mucho más que tres días de música. Desde la convicción de que el arte y la creatividad pueden fortalecer los procesos comunitarios, la organización social y el reconocimiento de nuestro saber y poder popular, para esta cuarta edición hemos articulado los talleres en una franja que ahora denominamos “el arte de la resistencia”. Esta franja se desarrolla con una serie de actividades complementarias, que trabajan desde distintas facetas creativas una temática transversal; la defensa del agua como recurso vital y como derecho.

Desde el 11 de febrero, hemos estado trabajando con Alix Camacho, quien hace parte del colectivo Tierra- espacio para habitar. Tierra es un proyecto que trabaja con arte y pedagogía buscando ser un puente para conectar activistas, artistas y comunidades en procesos relevantes a diferentes contextos, y propiciar reflexiones sobre la tierra y el hecho de habitarla.

En su trabajo como profesora de gestión cultural comunitaria y participativa, Alix asistió a versiones pasadas del Festival porque lo consideraba “un referente en otros modos de gestionar la cultura y el arte”. En 2019 participó en el taller que hizo el colectivo La Colmena en el Festival, y en ese momento se fraguó una alianza: “conocí su metodología y encontré una conexión tremenda con Tierra, así que al volver a Bogotá nos juntamos a hacer cosas. Hicimos un proceso en Kennedy, luego en Medellín. Yo expresé que me interesaba ser una abejita del equipo de polinizadores; cuando invitaron a La Colmena a esta versión del Festival, tuve la oportunidad de venir”.

El Colectivo de Diseño La Colmena es un grupo artístico, activista y completamente voluntariado. A través de conversaciones con las comunidades afectadas por diferentes problemáticas, plasman historias complejas y de impacto global por medio de la creación colaborativa de imágenes que sirven como herramientas educativas y organizativas. El resultado de estos trabajos son grandes telas que se comparten en diferentes espacios por un equipo de “abejas” en procesos denominados “polinizaciones”, donde se trabaja anónimamente como traductores de palabra a imagen para relatar esas historias.

¿Puedes describirnos el trabajo que se ha realizado con el festival?

El trabajo que propusimos se llama “Cuando el río suena” y se montó juntando esas dos formas de trabajar de La Colmena y Tierra. Partimos de las narraciones gráficas de La Colmena, específicamente de la tela Mesoamérica Resiste, que recoge procesos de resistencia y movilizaciones frente al Plan Mesoamérica que busca unir el comercio de la región en torno a modelos como el TLC. Dentro de las metodologías que se propusieron se diseñó una guía de viaje para recorrer el territorio pensando en distintos aspectos relacionados con el tema del festival que es el agua: megaproyectos de infraestructura, empresas que extraen recursos renovables y no renovables en el territorio, otras problemáticas como basuras… hicimos una selección de escenas de la tela Mesoamérica Resiste para reflexionar, hablar y construir narrativas gráficas locales.

Primero trabajamos con jóvenes de tres colegios; uno rural, en la vereda San Francisco, y dos en el casco urbano de Piedecuesta, el Nigrinis y el Luis Carlos Galán.

La guía de viaje se le entregó a cada estudiante para que fuera escribiendo lo que quisiera, expresándoles que esa guía era de ellos, no la tenían que entregar, pero que podían sacar cosas de ahí que quisieran contribuir a una narrativa colectiva. Así fuimos extrayendo elementos para construir dibujos, bocetos, historias que ellos y ellas querían contar.

Ese mismo ejercicio lo replicamos en la casa cultural Kussi Huayra el sábado y el domingo, ya con la participación de la comunidad interesada y con representantes de organizaciones como Colombia Libre de Fracking, Corporación Compromiso y el Comité por la Defensa del Páramo de Santurbán.

Los resultados de estos talleres son un primer insumo para alimentar otro espacio-taller propuesto en la franja, que es un proceso de muralismo colectivo guiado por el artista urbano Oscar González, más conocido como Guache. En la primera sesión, tras compartir algo de la historia, los estilos y los exponentes del muralismo y el graffiti en Colombia, Latinoamérica y el mundo, Guache mostró algunos de sus trabajos con comunidades, la experiencia que ha desarrollado en diferentes territorios desde hace varios años y a partir de la cual afirma que el muralismo es una herramienta de colaboración solidaria e intercambio que tiene un potencial enorme en la apropiación de temas, símbolos y territorios, así como la transformación social.

Aunque Guache ya había estado en Piedecuesta pintando, esta es la primera vez que se da la oportunidad de hacer un taller organizado y de contar con el tiempo de desarrollar el proceso, desde la construcción del concepto y la elaboración colectiva del boceto. En esa intención de recoger los hitos de flora, fauna e historias locales, se retomaron los elementos producidos en los talleres. Algunos de los y las jóvenes que participaron en los talleres de narraciones gráficas se sumaron al taller de muralismo. “Tejer una narración fue algo que motivó mucho a los estudiantes, saber que lo que estaban contando iba a salir e impactar en el espacio público”, afirmó Alix.

Todos al muro

De miércoles a sábado, entre las 8 am y las 5 pm, se estará realizando el mural en el parque temático de Piedecuesta. Cualquier persona que quiera participar puede hacerlo. Se recomienda a quienes puedan llevar tarros vacíos, pinceles y trapos, llevar agua, protector solar y gorra. Tenemos 30 metros de largo por 3 de ancho para cubrir con faras, tortugas, ranas, páramos, montañas, una tigra y su consigna: “río ruge, urge oir”.

 

Otras actividades de la franja

Miércoles y jueves de 6 a 8 pm y sábado de 9 am a 1 pm, ensamble de batucadas. Dirigen Edson Velandia y Ezequiel Szusterman.

El jueves a las 10 am, taller de percusión y cultura palenquera con Franklin Tejedor y las Estrellas del caribe en el Teatro Santander.

El sábado a las 10 am, conversaciones sobre el libro “la huella de la energía” en el Elefante Blanco. Se entregará un ejemplar a cada participante.

Todo esto alimenta la gran caravana por el agua, el domingo 23 a las 2 pm en el parque temático de Piedecuesta.

*Agradecemos especialmente a Más arte Más acción por su apoyo en esta franja.

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